secretos

Secretos desde la trinchera – Epílogo

Posted on Actualizado enn

Secretos epílogo

Entrar a la casa de mis abuelos siempre fue una experiencia fascinante. Ahora sé que nadie, ni siquiera nuestros seres más cercanos se muestran por completo a los demás. Y no es por falsedad, es solo para preservar algo que es considerado valioso y delicado y que debe esperar a su momento para salir a la luz. Leer el resto de esta entrada »

Secretos desde la trinchera – XVI

Posted on

Toma control de tu futuro financiero con estas 4 reglas

De nuevo en casa de sus abuelos, Sonia se dedicó a leer el resto del diario de Juan. La casa estaba en calma, su madre ya había terminado la limpieza y se había marchado. Esa mujer que había dedicado su vida a su familia era tan obsesiva con la limpieza que había sacado brillo en todos los metales de la casa. Sonia reparó de pronto en los marcos de los cuadros. Ya no tenían esa pátina oscura de costumbre, brillaban como el oro. Y recordó, de pronto, que su abuela le había enseñado a lustrar los marcos con un líquido negro para añejar. ¡Allí tenía el tesoro!, delante de ella. Había estado delante de todo el mundo sin ser notado, bien a la vista, como suelen esconderse mejor los secretos. Y en los mismos cuadros que el abuelo utilizó como pistas. Leer el resto de esta entrada »

Secretos desde la trinchera – XV

Posted on Actualizado enn

Virus o aniquilación diseñada y a la carta? Por Rebecca van Winter ...

Alberto miraba a Sonia con esa mirada que traspasa los años. Ya no era aquella niña de trenzas que ingresó en su negocio. Ahora veía una chispa en sus ojos que le recordaba a su viejo amigo, tiempo atrás, cuando andaban tras algo. Sin dudas, Juan había visto en ella lo mismo que él y le había confiado sus secretos con la esperanza de que fuera su guardiana. Leer el resto de esta entrada »

Secretos desde la trinchera – XIV

Posted on

El síndrome de corazón roto - Tanatorio As GándarasSonia creyó que Alberto estaba un poco senil y confundía a su abuela con su madre. Por un momento, dudó de ese abuelo con gorra y pipa, y pensó que sus historias estaban teñidas por la telaraña de los años. Pero el hombre tenía una actitud de seguridad que resultaba por demás intrigante y debido a eso Sonia decidió que sería una descortesía no escuchar lo que tenía para decir. Leer el resto de esta entrada »

Secretos desde la trinchera – XIII

Posted on Actualizado enn

PASAJERO PARA FRANKFURT | AGATHA CHRISTIE | Comprar libro ...

Sonia metió la mano en su cartera y sacó el libro de Agatha Christie: Pasajero a Frankfurt. Lo abrió en una marca y le mostró un dibujo: varios círculos y, dentro de ellos, palabras.

─Te parecerá extraño lo que te voy a decir, pero el abuelo me dejó un mensaje con este libro. Lo leí y de su trama saqué esta información. Habla de los cinco grupos de poder que dominan el mundo: los que manejan las armas, el dinero, las drogas, los avances científicos, pero hay un último grupo al que no supe cómo llamar. En el libro no lo dice, solo menciona una conspiración ideada por esos grupos para que la juventud nazi rompa con el orden establecido, lo que ellos llaman las viejas políticas y las ideas vetustas. Leer el resto de esta entrada »

Secretos desde la trinchera – XII

Posted on

Cinco teorías de la conspiración que han terminado haciéndose ...

Alberto conocía a esa niña desde que nació. La vio en pañales y con trenzas. Ahora veía a una mujer segura, inteligente. Lo más probable era que el interés de ella por la historia de su abuelo fuera totalmente inofensivo. Sin embargo, prefirió que fuera ella quien confirmara su punto. Tenía una vasta experiencia en las intrigas y esa situación inesperada le proporcionó a él un momento de rejuvenecimiento. Pero para saber si ella estaba allí por algo en particular, decidió hacer una introducción, para que ella notara que estaba dispuesto a hablar. Leer el resto de esta entrada »

Secretos desde la trinchera – XI

Posted on Actualizado enn

Antigua Tabaquería Estevez en Adrogué. Teléfono y más info.

La tabaquería se encontraba en una calle concurrida del barrio de Flores. La ciudad de Buenos Aires tiene sitios pintorescos, este era uno de ellos.Unos tilos en el frente le daban al local el marco de naturaleza que necesitan los ojos para sentirse a gusto entre tanto cemento. Alberto se encontraba en el interior, arreglando un encendedor antiguo. Tenía la cara un poco tapada por la visera de una gorra a cuadros. Sonia entró y lo observó por un momento, esperando que él la notara. Leer el resto de esta entrada »

Secretos desde la trinchera – X

Posted on Actualizado enn

El rincón de mi niñez: íntimo...No tan íntimoSonia se despidió de su padre en la puerta de la casa. Lo vio alejarse con las manos en los bolsillos y un leve cabeceo que indicaba que él no se quedaría de brazos cruzados. Había sembrado una semilla de inquietud en su alma y él no era de los que dejan pasar las cosas así nomás. Seguramente se dedicaría los próximos días a investigar el robo del oro. O tal vez, volvería a revisar en su mente a los amigos de sus suegros para reconocer algún detalle que los hiciera sospechosos. Leer el resto de esta entrada »

Secretos desde la trinchera – IX

Posted on Actualizado enn

secretos de familia

La tarde iba cayendo sobre las casas bajas. Sonia tenía la impresión de que su padre se había entristecido. Le ofreció un café y juntos volvieron a recorrer los cuadros, con la mirada atenta a cualquier cosa que les llamara la atención. Pasado un rato, él retomó el hilo de la charla anterior.

─Volviendo a nuestro tema… Por lo que me contaste, los abuelos tienen una fortuna en oro. Si tu madre se entera, entonces va a pensar que no quisieron ayudarla con su novio. Eso podría ser un golpe muy fuerte para ella. Siempre pensó bien de los abuelos y creía que ellos vivían con lo justo. Leer el resto de esta entrada »

Secretos desde la trinchera VIII

Posted on Actualizado enn

Los Secretos de mamá (@secretosdemama) | Twitter

─Te voy a contar algo que tiene que ver con tu madre. Pero me tenés que prometer que no le dirás nada a ella. Yo sé que si ella hubiera querido contarte, lo habría hecho. Y por lo que sé, no te ha dicho. Antes de conocernos, allá por los años setenta, tu madre tuvo un novio. Era un muchacho muy carismático, tenía una forma de hablar muy elocuente, pero tenía un gran defecto: soñaba despierto. A tal punto soñaba, que no tenía trabajo, y su vida era un constante peregrinar de amigo en amigo para que le dieran un techo bajo el cual dormir. Sin embargo, estudiaba Derecho y planeaba constituir un movimiento político internacional para la renovación y la humanización de los cargos públicos. Tenía muchas ideas, muchos planes, muchas palabras que lo hacían ver, a ojos de tu madre, como alguien sin igual. Leer el resto de esta entrada »