Libros

Hoy despido el año con una presentación

Posted on Actualizado enn

Tapa entropia

Hola, amigos

En este último viernes del año no voy a subir un relato. Quiero compartir con ustedes la alegría de la 1ra. edición de El juego es entropía cero y otros cuentos, un libro de relatos de ciencia ficción.

Está recién salido del horno. Se siente el olor a libro nuevo al ojear sus páginas. Una delicia.

Es una edición en papel y por ahora está disponible en Buenos Aires, pero con algo de ingenio podría enviarlo a otros sitios. En breve estará activa la página en Face para quienes quieran contactarme.

Un abrazo y Feliz Año

 

 

 

El agujero negro – XX – Antes del fin

Posted on Actualizado enn

¡Hola, amigos! Llega el final de este cuento que por extenso espero no los haya desalentado. Un final que puede ser sorpresivo o no. Puede gustar o no. Pero quizás no en un sentido estético sino en uno más relacionado con nuestro tránsito por esta realidad que nos toca y a la cual creo que podemos aportarle nuestro granito de arena de alguna manera. Quiero creer eso.

Demás está decir que voy a apreciar que sigan comentando y dándome su opinión sobre estas líneas.

Ahora sí, sin más preámbulos: Antes del fin…

Imagen relacionada

Leer el resto de esta entrada »

El agujero negro – XIX – La noche de los tiempos

Posted on Actualizado enn

Imagen relacionadaMarcela estaba preparando el desayuno cuando Claudio encendió el televisor.

─Les recordamos que hagan sus compras. Mañana será el día de quedarse en casa. Los más optimistas dicen que durará tres días. Los menos, que durará siete días. Por las dudas, no olvide… comida, limpieza, algo de entretenimiento, nada más. Es solo lo básico. Imagínense que estarán en el Polo por siete días y siete noches seguidas. La vida volverá a su ritmo normal cuando menos lo esperen. Quienes tengan una emergencia médica podrán llamar al 911 y serán atendidos. Y para los que tengan chicos una recomendación: no dejen llaves a mano. No queremos que se asomen sin permiso. Si gustan pueden mirar por la ventana a través de los vidrios. No verán nada, pero hemos sabido que hay quienes están vendiendo gafas especiales de visión nocturna. No las compren. La mancha es eso, una mancha, una oscuridad. No tiene forma. No hay nada para ver. No dejen que los estafen. Leer el resto de esta entrada »

El agujero negro – XVIII – En boca cerrada…

Posted on Actualizado enn

Resultado de imagen para en boca cerradaEn un programa especial de fin de semana sobre la mancha, Sol Mendoza se preparaba para entrevistar a sus invitados. Había preparado algunas preguntas, pero su estilo era más casual, confiaba en que iría llevando el tema a las oficinas desaparecidas. Y además, siempre estaba preparada para alguna infidencia espontánea de alguno de los invitados. Leer el resto de esta entrada »

El agujero negro – XVII – Ta te ti

Posted on Actualizado enn

Resultado de imagen para ta te tiEn las instalaciones de Todo a la Vista, Mercedes Matas elegía el vestido con el que saldría al aire. El color verde le quedaba mejor que el azul, aunque tanto verde la hacía ver como un dólar. Si tan solo esa noche hubiera un cambio de noticias. Ya estaba harta de la mancha estelar. Ya no creía nada de lo que la producción le guionaba, pero no tenía forma de escapar de esa estructura. Leer el resto de esta entrada »

El agujero negro – XVI – Las preguntas obligadas

Posted on Actualizado enn

Resultado de imagen para obras públicasSol Mendoza seguía reuniendo información. Ya había hablado con varias personas y todas coincidían en haber escuchado el sonido de motores. El único testigo real había sido el vagabundo, pero no podía utilizarlo por las razones que ya le había dado su productor. Leer el resto de esta entrada »

El agujero negro – XV – Psicosis

Posted on Actualizado enn

Resultado de imagen para psicosisLa falta de información no es peor que el exceso. Por eso algunos enfermos se niegan a conocer los detalles de su mal. Les basta con conocer el pronóstico. Así, la gente, que era bombardeada por todos los medios de comunicación con las noticias sobre la mancha, se iba poniendo cada vez más paranoica y casi psicótica frente a la visión de esa imagen oscura que se iba acercando paso a paso sin descanso. Era una cuenta regresiva. Leer el resto de esta entrada »

El agujero negro – XIV – La culpa es del gran bonete

Posted on Actualizado enn

Resultado de imagen para el gran boneteEn la calle, la gente comentaba los avances de la investigación científica. Nadie entendía lo que decían los que hablaban por la televisión. Pero todos se creían la historia de la mancha negra que se acercaba peligrosamente.

Mientras tanto, en otra oficina pública…

─Señor, ¿no será mucho? La gente habla y está empezando a entrar en pánico. Escuché que se organizan marchas de repudio contra la mancha.

─Como si la mancha pudiera oírlos. ¡Qué pavada!

─La marcha es contra nuestro gobierno, por no brindar la seguridad que se necesita.

─¿Ahora tenemos la culpa de los fenómenos espaciales? ¿También de eso somos responsables?

─No, Señor. Pero la gente espera que informemos, que los tranquilicemos, que mostremos que estamos presentes… Que se haga algo, aunque sepamos que no servirá para nada.

─Eso será en algún momento. Por ahora, quiero que sigan pensando que la mancha se lleva cosas. Tenemos que pensar qué otra cosa nos convendría que desapareciera. ¿Algún partido de oposición?

─Es una jugada arriesgada. Cuando todo pase, cuando la mancha ya sea un punto en el infinito, se comenzarán a preocupar por la realidad y todo lo anterior quedará olvidado.

─Así es, la gente olvida con facilidad. Son como niños. Les buscaremos un dulce y se quedarán tranquilos. Tal vez pudiéramos hacer desaparecer alguna villa o algún penal.

─Mucha gente, Señor. Imposible.

─Alguna sede sindical…

─Pero los sindicalistas van a levantar polvo…

─Sí, solo querrán obtener algo más a cambio de su silencio. En ese momento veremos con qué podemos negociar. No nos anticipemos y busquemos qué podría desaparecer ahora que el culpable está a millones de kilómetros de distancia.

─Se me está ocurriendo una idea…

─Te escucho, hablá de una vez.

─¿Qué pasaría si desapareciera una oficina de un banco? Digamos, la bóveda…

─Eso sería robo.

─Técnicamente, sí. Pero… si es la mancha… sería un desastre natural.

─No sé… Pensemos otra cosa mejor.

─Un camión de caudales.

─Habría que indemnizar a los conductores y a los guardias. Mucha gente involucrada.

─Entonces podría desaparecer algún monumento. Alguna escultura de gran valor, digamos.

─Esa idea me gusta más. Dale una vuelta y lo seguimos hablando.

El agujero negro – XIII – El dedo en la llaga

Posted on Actualizado enn

Resultado de imagen para secretoEn las oficinas de otro canal de televisión, Sol Mendoza trataba de convencer a su productor de cambiar el foco de la noticia. Todo se reducía a una artimaña del gobierno para desviar la atención de las obras que no podía concretar. Tenía testigos que podían declarar que vieron que se trataba de máquinas. La desaparición de las oficinas no era producto de una conspiración estelar, era causada por el mismo gobierno para no rendir cuentas sobre el destino de los fondos con los que debían efectuarse las obras. Leer el resto de esta entrada »

El agujero negro – XII – V – Invasión extraterrestre

Posted on Actualizado enn

Imagen relacionada

Los noticieros de la noche se hacían eco de las más diversas teorías. Cuando no hay noticias se inventan y cuando no hay imaginación, la explicación sobrenatural siempre saca del paso. Lo peor es que hay reporteros que creen, en realidad, creen lo que dicen. Eso es lo peligroso, más que si fueran conscientes de que mienten. Porque con la mentira la realidad se distorsiona, pero hay cierto dominio de ella, con esfuerzo se puede intentar guiarla hacia algún lado. Con la creencia ciega todo se va al demonio, sin posibilidad de ser controlado.

Así que algunos noticieros se habían convertido en retransmisores de noticias incontrastables: que si la mancha se acercaba y producía temblores de tierra; que si causaba deformaciones en los bebés en gestación, que si generaba un cambio climático; que si hacía subir las mareas produciendo inundaciones; que si los edificios más altos eran comidos, etc., etc., etc.

El Dr. Quintana era consultado por todos como un oráculo. Él repetía siempre lo mismo, o sea, la nada misma, pero dicho siempre con algún agregado que le sumaba nuevas emociones como la posibilidad de que las personas se vieran fluorescentes cuando el fenómeno pasara por la Tierra. Con eso se habían ideado nuevos juegos en los programas de competencias de la televisión. En fin, se había convertido en la estrella de la semana. Era confrontado por políticos, eruditos, teólogos y artistas. Ya estaba aprendiendo la jerga de la televisión y había empezado a acumular mañas como pedir un camarín con champán o exigir que le enfoquen el perfil derecho del pecho hacia arriba para que no se note su panza rolliza.

Esa noche le había guiñado el ojo a una azafata del programa. La chica había contenido la risa porque sabía que él era la estrella, pero interiormente se rio a carcajadas. Ella lo condujo hasta su asiento y le indicó que esperara al otro entrevistado.

Para su sorpresa, el invitado era un pastor de la Iglesia de los Principios, un hombre enjuto y seco que no paraba de carraspear.

Mercedes Matas, elegante como siempre, les dio la bienvenida y no se demoró para llevarlos al punto.

─¿Creen ustedes que esto puede ser obra de Dios?

─Por supuesto.

─Por supuesto que no.

Los antagonistas se miraron con desconfianza y guardaron silencio. Se morían de ganas de entablar una disputa, pero sabían que ninguno cambiaría de opinión.

─¿Evaluaron la posibilidad de una misión extraterrestre?

─La obra de Dios es tan inmensa que podría darse el caso de una visita extraterrestre.

─Yo no creo que sean extraterrestres, está claro que en esa mancha no hay vida. Lo hemos sondeado varias veces, no hay rastros de materias orgánicas en su composición.

─Pero si no me equivoco, usted había dicho que era algo tan denso que absorbía la luz…

─Es cierto. Algo tan denso no puede ser orgánico.

─Entiendo.

El pastor miraba con la cabeza ladeada y la boca cerrada con esfuerzo.

─Dígame, pastor, ¿qué dice la Biblia sobre la vida extraterrestre?

─La Biblia habla de ángeles y de demonios. De alguna manera habla de vida extraterrestre.

─Es muy cierto ─apuntó la conductora─. ¿Usted cree que puede tratarse de ángeles?

─No quiero alertar a las masas, pero una materia oscura se me ocurre más próxima a un demonio que a un ángel. Por eso pido que juntos oremos por nuestra salvación y aprovechemos estos últimos momentos para enmendar nuestros errores y perdonar, sobre todo perdonar…

El Dr. Quintana había fruncido la frente y sus ojos chiquitos querían fulminar al pastor.

─Doctor, ¿qué dice la ciencia sobre vida extraterrestre?

─La ciencia le asigna una probabilidad muy baja. Por lo menos, es así con la existencia de vida en las condiciones que nosotros conocemos. No se descarta otra forma de vida, pero quizás escapa a nuestra imaginación. Además, está la cuestión de la distancia. Un planeta con vida similar a la nuestra estaría a tantos años luz que resultaría prácticamente imposible que se trasladen hasta aquí.

─Quiere decir que aunque no haya materia orgánica, ¿algo podría estar vivo en esa mancha estelar?

─Depende de lo que entienda por vivo. Si por vivo piensa en alguien como nosotros, es imposible. Si por vivo piensa en algún virus u otro ente microscópico, tal vez…

─Gracias. Han sido muy amables en aceptar participar en este debate, que, sin dudas, nos ha dado una mejor visión del mundo. En breve continuaremos con nuestra historia sobre el nacimiento de una elefanta en medio de una plaza de Chascomús. Ahora la tanda ─cerró Mercedes.