El alma de un dibujo

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¡Hola, amigos! Hoy les voy a contar una historia que tiene mucho de reflexión. Cuando contemplamos una obra, ya sea una pintura o una escultura, en la que hay un modelo real, a veces nos preguntamos cosas. Por ejemplo… ¿quién no se ha hecho alguna pregunta sobre la sonrisa de la Mona Lisa? Siempre hay enigmas detrás de una mirada, de una sonrisa, de un gesto. Podemos imaginar intenciones, pero… ¿de dónde proviene eso que vemos? ¿Tiene alma una obra que transmite algo? El relato que sigue da una respuesta. Seguramente no es la única posible, pero podría ser real. Los dejo con la historia.

Meg

¿De dónde proviene el alma capturada en un dibujo? Porque, aunque haya quienes lo nieguen, debo decir que sí, que la imagen plasmada sobre un lienzo, en una foto, sobre un papel, absorbe parte del alma.

¿Es el alma del modelo o es el alma del artista? ¿Puede el artista transmitir el alma de lo que ve, si no siente aunarse con el modelo? El modelo es solo imagen, dirá alguien. El artista debe limitarse a imitar las líneas y las sombras que se muestran.

Pero… hay pinturas que parecen hablar. Hay algo más allí. No lo sé con certeza, pero no es solo pintura, no son solo líneas o sombras o colores. Hay algo que, si se lo quitamos, le quitamos la vida, lo secamos como una pasita triste y hueca que solo recuerda de lejos el sabor de la uva.

Ella estaba pensando todo esto cuando miraba su pintura. Ella pensaba todo esto con alguna intención. Tal vez necesitaba sentir que ese retrato que estaba allí, guardado desde hacía tanto tiempo, había dejado alguna huella en el corazón del artista que lo había realizado. Tal vez necesitaba reencontrarse con ese momento puro que existió al momento de dejarse retratar. Y, si el artista había logrado capturar algo de ella, ¿todavía podía albergar la esperanza de recuperarlo para volver a ser la misma?

La mirada confiada, segura, chispeante. Las manos relajadas, dispuestas a la caricia. La boca guardando un beso, la comisura de los labios anticipando una sonrisa. El artista la había capturado con los ojos de un enamorado. Pero… ¿era el alma de ella o la de él la que se impregnó en el retrato? ¿Acaso puede diferenciarse? Si se miraba en un espejo, ¿lograba reencontrar algo de eso?

Ella se sentó frente al espejo y ensayó la pose del dibujo. Miraba al lienzo y luego al vidrio. No lograba ver a la misma mujer. Tal vez algo en la mirada… Sí, allí había un reflejo lejanamente parecido, aunque no igual. De pronto recordó algo. Fue a buscar su celular. Allí tenía la foto del artista. Se quedó mirándolo un buen rato. Sin darse cuenta, fueron pasando los minutos y ella fue recuperando recuerdos. Recordó los momentos previos al retrato, cuando decidieron lo que iban a hacer. Recordó el momento intenso en que ella se dejaba pintar. Recordó las risas, esa intimidad tibia respirada en la escena. Una sonrisa apareció en su cara. Su mirada cambió. Su gesto se suavizó. Y cuando volvió a mirarse al espejo, encontró lo que buscaba. ¡Allí estaba el alma del dibujo!

Al parecer el alma traspasa los límites de los cuerpos, se funde y se intercambia, pensó. Y volvió a tomar el celular para enviarle un mensaje al artista, porque se dio cuenta de que lo que ella buscaba era su alma junto a él.

(C) Meg

7 comentarios sobre “El alma de un dibujo

    elcieloyelinfierno escribió:
    24 septiembre, 2021 en 8:52 pm

    Bella entrada!! Como las actitudes que relatas sobre una mujer; observándose en el lienzo una y otra vez, hasta que intenta comparar ese rostro con una foto en su celular, para resignificarse con el artista entrelazando sus almas, sucede lo mismo con lo que escribes, algo esencialmente tuyo queda impregnado en el teclado, es tu interior el que te guía y allí en el lugar mas recóndito esta la que verdaderamente te conoce, tu alma. Un cálido saludo.

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      mireugen respondido:
      24 septiembre, 2021 en 10:00 pm

      Muchas gracias, elcieloyelinfierno. Me encanta lo que has dicho, porque en cualquier tipo de obra creo que hay un ida y vuelta entre el modelo y el artista. Creo que no se puede ni se debe evitar, es parte de un fluir o un influir mutuo. Un abrazo

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        elcieloyelinfierno escribió:
        24 septiembre, 2021 en 10:24 pm

        No hay porqué. Te lo mereces. Otro abrazo de vuelta.

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        Doctor Krapp escribió:
        27 septiembre, 2021 en 12:32 pm

        La fusión de almas o quizás un desbordamiento del deseo que salta los márgenes de la representación tan frágiles.
        Gracias, Mirna
        Un abrazo

        Le gusta a 1 persona

          mireugen respondido:
          27 septiembre, 2021 en 9:38 pm

          Pura poesía, dr. Krapp! Un abrazo

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    Ana Piera escribió:
    25 septiembre, 2021 en 2:28 pm

    Muy bonito relato. Las preguntas son válidas y en el caso de tu narración la respuesta incluyó la certeza de saber con quién querer estar. Un abrazo.

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      mireugen respondido:
      25 septiembre, 2021 en 3:48 pm

      Hola, Ana. Si, cada caso será diferente, en este, había algo más… Un abrazo

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