Muertes curiosas – Ni tan calvo, ni con dos pelucas

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¡Hola, amigos! Vuelven las muertes curiosas, con un caso que no podemos decir que esté “tirado de los pelos”. Con un poco de humor, hacemos frente a la muerte, esa villana que se presenta cuando menos lo esperamos. Si hubiera que elegir un funeral, muchos elegiríamos uno alegre, con buenos recuerdos y anécdotas graciosas. Este caso podría ser uno de ellos. Los dejo con la historia.

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Imagen de Internet

Cuando tenemos un defecto, muchos de nosotros sentimos que todos alrededor lo están notando. Eso le pasaba a Claudio, quien de joven había lucido una brillante melena enrulada, pero a partir de los treinta sufrió el efecto invernal, similar al que sufren los árboles en la estación fría, que le produjo una caída de follaje incesante y lo dejó pelado, pero más parecido a una bola de boliche que a un espécimen de hojas caducas. La cuestión es que Claudio, conocedor de secretos masculinos, tenía una receta que le había dejado su abuelo, otro calvo consuetudinario que probó mil maneras de dejar de serlo. Sin embargo, por esas cosas de la vida, el pequeño hijo de Claudio perdió el papelito amarillo con la pócima milagrosa y malogró las expectativas de su padre de recuperar la fronda.

Cuanto más se lucha contra algo, más parece eso encapricharse. Así que Claudio se convirtió en un catador de peluquerías. No pasaba un mes sin que visitara una nueva. Ya conocía todas las de su ciudad y aledaños. Su esposa sabía que una vez por semana lo perdía por completo. Ella hubiera preferido que fuera fanático del fútbol, pero su marido era más afecto al espejo que a la pantalla. Y, al final, ella se resignó y decidió darle un consejo que cambiaría para siempre su vida. Y cuando Claudio se enfrentó a la posibilidad de volver a lucir sus rulos, no lo dudó ni un segundo. Se dirigió a la casa de venta de pelucas con la decisión de un gladiador.

Todo hubiera salido “al pelo” si su ambición no hubiera sido desmedida. Porque en el afán de hacer perdurar su nuevo estado buscó un pegamento y se adhirió la peluca en forma permanente a su calva. Cuando se reunió con sus amigos, ellos no lo reconocieron, pero, superada la sorpresa, les hizo creer que ahora los institutos de depilación definitiva habían invertido el proceso curando las peladas. Alguno mencionó entonces que su cabellera podría tener un origen dudoso, pero eso no lo molestó, al contrario, bromeó con que eso aumentaba su hombría.

Si hubiera sido tan bueno como inventor que como bromista, se hubiera dado cuenta de la gravedad de su situación. El pegamento era tóxico y a las pocas horas produjo el efecto menos deseado. Su funeral fue organizado en el sindicato de los peluqueros. Todos los de la zona asistieron para despedirse de su cliente más querido, porque se les había metido en la piel como pelo encarnado. Algunos contaron chistes de pelados. Otros contaron chistes de peludos. La familia del muerto estaba horrorizada por tanto descaro durante el servicio y estuvieron a punto de echarlos, pero hubiera sido una afrenta al espíritu del difunto. Luego la esposa hizo poner una foto de cuando tenía pelo para que lo recordaran como él quería, pero el hijo preguntó “¿Quién es ese hombre que se parece a la tía?”

(C) Meg

8 comentarios sobre “Muertes curiosas – Ni tan calvo, ni con dos pelucas

    perlasnarrativas escribió:
    4 septiembre, 2021 en 1:12 am

    🤣🤣🤣🤣🤣 Un buen relato para explicar el refrán. Buenísimo.

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    Ana Piera escribió:
    4 septiembre, 2021 en 1:22 pm

    Me has hecho reír, muy bueno! Saludos!

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    Josep Ma Panadés escribió:
    7 septiembre, 2021 en 6:55 am

    Eso es lo malo de no conformarse con lo que dicta la naturaleza, je,je. Su obsesión (qué malas son las obsesiones) lo llevó al otro barrio. Al menos dejó una anécdota para ser contada generación tras generación, ja,ja,ja.
    Un abrazo.

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      mireugen respondido:
      7 septiembre, 2021 en 9:43 am

      ¡Hola, Josep! Sí…. y la sabiduría popular lo reflejó en este dicho tan ilustrativo que no por ser gracioso deja de ser real. Gracias por volver a Isla y comentar. Un abrazo

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    Doctor Krapp escribió:
    7 septiembre, 2021 en 5:08 pm

    Me gustó. Te paso uno de mis propias reflexiones sobre el tema de la calvicie que afortunadamente siendo de una familia de melena leonada nunca sufriré de forma natural.
    https://suicidasperezosos.blogspot.com/2010/10/yendo-de-craneo.html

    Un abrazo

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      mireugen respondido:
      7 septiembre, 2021 en 11:18 pm

      Leí tu texto, Dr. Krapp. Muy bueno! Un abrazo

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