Muertes curiosas – El ave fénix

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¡Hola, amigos! Hoy vuelven las muertes curiosas, de esas que nos dejan una sonrisa o una expresión de sorpresa. Seguimos conjurando a los espíritus para que nos hagan más llevadera la pandemia y nada mejor que convocarlos con algo de risa. Aquí los dejo con el relato.

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Imagen de Internet

A Paco le decían Ave Fénix, porque había tenido varios accidentes y, a pesar de haber estado al borde de la muerte, había sobrevivido a todos.

El primero había ocurrido en una tienda. A las nueve de la noche, había entrado a punta de pistola y se había hecho con el contenido de la caja registradora. Pero antes de salir, había recibido un golpe tremendo en la cabeza, por culpa de un vagabundo que vio la escena y le arrojó un adoquín de la calle.

El segundo fue la vez que se coló en una festividad religiosa y manoteó el cáliz de oro, llevándoselo bajo el sobretodo. Esa vez, un niño monaguillo lo había hecho tropezar con su pierna y Paco salió volando hacia adelante, rompiéndose unas cuantas costillas y perdiendo el sentido por un golpe en la sien con un portavelas gigante.

La tercera vez, fue aquélla en que le propinaron una golpiza, al esconderse dentro de un saco de papas, para disimular que se había apropiado de una caja con joyas en el museo de artes y ciencias del pueblo. Se quedó ahí dentro, quieto y silencioso, a un costado de la cocina, esperando el momento de escapar por la puerta trasera, pero no imaginó que ese saco lo usaba el cocinero para descargar tensiones y cada tanto le daba unos buenos puñetazos.

Podría seguir contando de sus experiencias al borde de la muerte. Lo cierto es que Paco no se curaba. Seguía insistiendo con sus actividades delictivas. Y como creemos lo que queremos creer, cada vez que se salvaba, sentía que eso era porque estaba destinado a seguir en su actividad.

Fue así que llegó a contar más de diez experiencias religiosas. Y cuando quiso acordar, lo conocían todos los médicos de la guardia del hospital.

La última vez que apareció por la sala de emergencias del pueblo, el jefe de la guardia le habló muy claramente: “…si usted insiste en seguir con esta vida, vamos a denunciarlo a la policía. Por lo menos así, va a estar cuidado y no tendremos que seguir cosiéndole la cabeza. Ya me siento el Dr. Frankenstein…”.

Esa vez, Paco reflexionó profundamente y decidió buscar otra forma de vida. Tenía algunas habilidades que lo podían ayudar: sabía escalar, caminar por cornisas, meterse por chimeneas, caminar sobre pisos electrificados y algunas cosas más.

Un buen día se consiguió un trabajo, lo contrataron como deshollinador de chimeneas industriales. Ese fue el día en que su destino y su falta de precaución le jugaron una mala pasada. Porque la primera chimenea que fue a limpiar estaba encendida y Paco terminó carbonizado.

Dicen los que vieron el incidente que un ave surgió de entre las cenizas. Otros dicen que Paco logró salir y pareció que volaba porque llevaba el saco en llamas. La cuestión es que nadie volvió a saber nada sobre él. Tal vez se fue a otro pueblo, tal vez se hace atender en otro hospital. Solo se sabe que un ave exótica asusta a los que salen del Zoológico que está en las afueras del pueblo de al lado, y que, cuando huyen de ella, pierden las billeteras y los bolsos.

(C) Meg

5 comentarios sobre “Muertes curiosas – El ave fénix

    Buho evanescente escribió:
    7 agosto, 2021 en 12:09 am

    Muy bueno me gustó y dio pena a la vez😅
    Me gustaría creer que se convirtió en el ave fénix.

    Le gusta a 1 persona

    Ana Piera escribió:
    8 agosto, 2021 en 1:25 pm

    Muy bueno y con su toque de humor. Me encantó. Saludos…

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      mireugen respondido:
      8 agosto, 2021 en 1:53 pm

      Muchas gracias, Ana! Me alegra que te haya gustado. Un saludo

      Me gusta

    Doctor Krapp escribió:
    9 agosto, 2021 en 11:01 am

    Dice el refrán “hacer de necesidad virtud” y creo que nuestro amigo lo ha conseguido y encima le honran las heridas recibidas en tan denodado empeño.
    Saludos, Mirna

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