Muertes curiosas – Murando, el enterrado

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¡Hola, amigos! Otra vez estamos acá, tratando de encontrar un motivo de risa ante la desgracia. En este caso, se trata de un romántico empedernido que encontró un final acorde a su vida. Espero que disfruten de la lectura y no se olviden de dejar algún comentario, siempre es bueno saber que están allí.

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Imagen de Internet

Nunca falta alguien que pase por el cementerio en horas de la noche. Nunca falta alguien que vea al fantasma de Murando, el enterrado.

Solía ser un hombre gentil, caballeroso, dirían sus novias. Porque Murando fue hombre de varias novias. Por lo mismo, no se comprometió con ninguna y, esa, sería la causa de su muerte.

Murando admiraba a todas las mujeres con las que se cruzaba: a las flacas y a las gordas, a las ñatas y a las narigonas. Pero, sobre todo, admiraba a las que lo miraban. Su corazón brincaba de emoción cada vez que una mujer le dedicaba una mirada, porque, para no faltar a la verdad, él tenía alma de solitario y era corto de palabras. No podía creer que una mujer pudiera llegar a amarlo alguna vez. Por eso mismo, aprovechaba cada oportunidad que se le presentaba.

Así llegó a tener más de veinte novias. Todas coincidían en algo muy particular: su pronunciada inclinación hacia lo macabro. Algunos pensarán que no es fácil reunir una veintena de personas con tales características. Sin embargo, Murando tenía un método infalible: las observaba cuando iban a dejar flores en el cementerio.

Él contemplaba a las dolidas mujeres. En este punto he de agregar que todas ellas eran viudas. Tomaba nota mental de sus gestos. Algunas se delataban por dejar alguna prenda íntima en la tumba. Otras, por enterrar a un lado de la tumba una carta manchada con carmín. Otras, por pasar la foto del difunto por su blusa. Todas ellas, sin embargo, tenían la esperanza de encontrar un hombre que les hiciera volver a sentir el amor perdido.

Y, sin querer, Murando se encontró un día prometiendo amor. Pero como ya dije: no se sentía capaz de conservarlo, por lo que siguió buscando, por las dudas, y acumulando promesas incumplidas. Tiempo después se encontró con una fila de viudas que lo perseguía de día y de noche. No debería extrañarnos, entonces, que volviera al cementerio para encontrar un poco de paz. Y así fue, volvió al camposanto para olvidarse de sus promesas y buscar refugio en una nueva viuda.

Pero, así como huía, encontraba. Una de esas noches, cuando la luna iluminaba los bronces y los mármoles, encontró la muerte de la manera más tonta. Resbaló y cayó. Por supuesto, cayó dentro de un hoyo recién cavado. Y como la lluvia vino a desmoronar un poco de tierra encima de su cuerpo, nadie lo vio y quedó allí, muertito, enterradito.

Es común escuchar en ese pueblo la historia de Murando, el enterrado. Lo cuentan las viudas a sus amigas y estas a sus conocidos. Murando, el enterrado, murió en su propia ley, porque, quien a entierro mata, a entierro muere. Sin embargo, sus viudas siguen visitando a sus difuntos y no olvidan dejar una flor en el rincón del cementerio donde un fantasma las observa con mirada incrédula.

(C) Meg

8 comentarios sobre “Muertes curiosas – Murando, el enterrado

    Ana Piera escribió:
    3 julio, 2021 en 1:54 am

    Me encantan los cuentos de fantasmas! Muy buen relato, cada quien obtiene lo que merece. Saludos!

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      mireugen respondido:
      3 julio, 2021 en 1:58 am

      Hola, Ana! No sé si fue un castigo o una consecuencia ineludible. Gracias por pasarte por aquí. Un abrazo

      Le gusta a 1 persona

    Mik Way .T escribió:
    4 julio, 2021 en 7:17 pm

    Un tipo curioso, que escribió el desenlace de su vida de forma peculiar¡¡¡ jajaja me encantó ¡¡

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      mireugen respondido:
      4 julio, 2021 en 9:11 pm

      Gracias, Mik! Me encanta que te haya gustado. Sobre todo la idea es sacar una sonrisa. Un abrazo

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    Doctor Krapp escribió:
    5 julio, 2021 en 3:59 pm

    Al principio veía a Buster Keaton huyendo de sus prometidas pero al final se ha revelado un verdadero Edgar Allan Poe con cierta magia a lo Macondo.
    Muy sugerente, Mirna

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      mireugen respondido:
      5 julio, 2021 en 10:33 pm

      Hola, Dr. Krapp! Muchas gracias! Qué bueno que pases por Isla!

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    Josep Ma Panadés escribió:
    8 julio, 2021 en 7:55 am

    Una historia-leyenda muy curiosa y entretenida. Ese hombre fue todo un personaje, ja,ja,ja.
    Un abrazo.

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      mireugen respondido:
      8 julio, 2021 en 10:19 pm

      Gracias, Josep! Sí, más que una historia es como una definición de personaje. Me alegra que te resulte simpático. Un abrazo

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