Retratos – Muerte en la vecindad

Posted on

Resultado de imagen para santiguarse

Todas las vecindades reciben su visita, en algún momento. Viene de pronto. A veces da algunas pistas de su cercanía, pero casi siempre sorprende, como si anduviera por la casa en pantuflas.

Esa mañana todas se conmocionaron. La puerta de una de las habitaciones estaba abierta de par en par y su habitante se encontraba en el piso durmiendo su sueño infinito. Una dio la alerta y al rato ya estaban todas congregadas en la puerta.

─No la toquen ─decía una. Y la sensación de tocar “la muerte y su misterio” se impregnó en su interior produciéndole un calofrío.

─Hay que llamar a una ambulancia ─dijo otra, entonces. Y de inmediato se inició el viejo ritual.

La muerte nos muestra su semblante más torpe siempre. La rigidez, la insignificancia, la indefensión, la futilidad. Todo se reflejaba en esa cara sin expresión que mostraba la muertita. Nada hablaba de un más allá paradisíaco, ni siquiera de una nueva vida o una ascensión astral. La muy implacable parece que se divierte con los grotescos de cáscara vacía y con las ironías oportunas porque, mientras entraban los enfermeros con su guardapolvo blanco y su solemnidad, desde la calle se metía sin permiso la melodía de un reguetón: “…el destino no nos quiere ver pasar… el destino no nos tiene que importar…”

Y no faltó una que se santiguó tres veces y otra que oró bajito con los párpados apretados, por las dudas, por si el alma necesitaba un empujón para subir en lugar de bajar. Y tampoco faltó la “pasmada” que se quedó dura y sin habla, con una lágrima en lento descenso. O la que encontró un chiste “negro” para salir del paso.

Mientras la implacable seguro que reía, feliz de llevarse a otra almita, y abandonando a su suerte a los que quedaban con cara de susto, que les iba a durar un rato largo pero que, seguro más tarde se reponen y por un tiempo la vuelven a olvidar.

(C) Meg

Anuncios

4 comentarios sobre “Retratos – Muerte en la vecindad

    Estrella Amaranto escribió:
    16 junio, 2019 en 6:45 pm

    Buenas tardes querida amiga Mirna, ya por aquí me tienes de visita, agradeciéndote también la tuya en ambos blogs, lo cual siempre me causa una sonrisa de oreja a oreja 😉
    Ya veo que en esta ocasión le has dado protagonismo a la muerte, algo tan natural como la vida, pues ambas son caras de idéntica moneda. Sin embargo nuestro ego, que sabe «imponer su miedo a lo desconocido», se encarga de rechazar esta idea o de verla en los demás y no en nosotros, pero lo cierto es que siempre forma parte de nuestra temporal existencia corpórea, de manera que lo mejor es aceptarlo y ser muy conscientes de que nuestra esencia no es corpórea. A propósito de este asunto e inspirándome en el soliloquio de Segismundo (La vida es sueño de Calderón de la Barca) me estuve entreteniendo el otro día dejando un borrador en mi blog literario, para la siguiente entrada, así cambio de tema radicalmente. No sé si podrás ir a leerlo cuando lo publique pero si que me haría ilusión conocer tu opinión al respecto.
    Bueno, disculpa que me haya alargado más de lo habitual con mi comentario.
    Un beso y sigue disfrutando del domingo.

    Me gusta

      mireugen respondido:
      16 junio, 2019 en 6:55 pm

      Hola, Estrella! Gracias por tus palabras. La muerte siempre está presente como la otra cara de la vida, solo que lo olvidamos hasta que se nos acerca llevándose a alguien cercano.
      Cuenta conmigo para leer tu escrito.
      Un abrazo 😉

      Me gusta

    Josep Mª escribió:
    18 junio, 2019 en 8:11 am

    La muerte, esa vieja conocida a la que nadie quiere verle la cara, pero que se empeña en visitarnos, a unos antes y a otros más tarde. Ella se pasea impertérrita, y seguro que con satisfacción, porque sabe, la condenada, que a ella nadie le puede hacer daño, y mucho menos matar.
    Me ha encantado este relato aunque la protagonista me cae muy mal, jajaja.
    Un abrazo.

    Me gusta

      mireugen respondido:
      18 junio, 2019 en 11:29 am

      Gracias Josep. Creo que no hay forma de que nos caiga bien esta protagonista. Más cuando no reconoce excepciones y puede disponer de cualquiera.
      Un abrazo

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s