Memory

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Imagen relacionadaMemory era su nombre. Nada más alejado de la realidad, ya que vivía olvidando cosas en cualquier lado. Uno puede conocer a una persona por aquellas cosas a las que da valor. Pero más  aún por aquellas que olvida. La cuestión es que ella olvidaba cosas típicas como llaves, paraguas, bufandas… al principio.

Un día olvidó algo muy preciado al salir de una confitería. Ella solía ir a tomar un café con torta a un lugar muy bonito en el centro de la ciudad. Ese día se sentó cerca de la ventana, mirando hacia la puerta de entrada. Cuando él entró, se sintió mareada por el efecto que causó en su ánimo. ¡Era el hombre de sus sueños! Y no me refiero a que fuera el hombre ideal. Era el que aparecía literalmente en sus sueños, a la noche. No podía creer lo que veía y, sin embargo, estaba allí. Existía. Memory pasó un par de horas revolviendo su café con la cucharita. De tanto en tanto miraba al hombre que se había sentado a una mesa cercana, de perfil.

Memory trataba de ser disimulada y a duras penas lo conseguía. Sentía el corazón acelerado. Le transpiraban las manos. Un ojo le parpadeaba sin parar. Sentía que se ahogaba y el café se le enfrió. El mozo le preguntó si se sentía bien, porque a esas alturas ya daba muestras de que algo no andaba bien. Ella le restó importancia a la situación y para dejarlo tranquilo pidió otro café.

Al rato, el hombre se levantó y se fue. A ella le agarró el apuro, se acercó a la barra, pagó los cafés y salió tras él. No sabía qué haría ni hasta donde lo seguiría. Eso no se lo preguntó. Salió y caminó varias cuadras. El hombre se dio cuenta de que ella lo seguía y al doblar una esquina la esperó. Memory casi lo choca de frente. El hombre la tuvo que sostener para que no se caiga.

Y allí pasó algo inesperado. Él tomó lo que llevaba en su bolsillo y se lo entregó. Era una cajita de madera con un hermoso grabado. El hombre le confirmó que era el mismo de sus sueños, pero le dijo que tenía que depositar su sueño en el interior de la caja, de lo contrario, él perdería la vida. Ya llevaba demasiado tiempo viviendo solo en sus sueños. Ese día ella estaba medio adormilada, por eso él se había escapado a la realidad.

Memory no lo dudó. Depositó su sueño en la caja y el hombre la cerró. Lo que no esperaba Memory es que la caja fuera arrojada a un tacho de basura sin ninguna consideración. Eso la hizo sentirse tan incómoda, tan disgustada que increpó al hombre. Él no se ofendió por la reprimenda. Muy tranquilamente le respondió que los sueños que están destinados a cumplirse deben ser desechados como sueños. Si no, se corre el riesgo de que la realidad solo sea fantasía. Memory quedó conforme con la explicación. Pero se quedó pensando qué pasaría si alguien se encontrara por casualidad la cajita y se apropiara del sueño. Él pareció leerle la mente, entonces le dijo que no se preocupara porque los sueños tienen dueño y solo éste puede activarlos.

Lo que él no previó fue que cuando él se volvió realidad ella olvidó que alguna vez tuvo un sueño y comenzó a soñar otro.

Meg © Todos los derechos reservados

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6 comentarios sobre “Memory

    Ziortza escribió:
    9 octubre, 2017 en 7:49 am

    Precioso relato Mirna. Parece que vivimos siempre con la idea de que los sueños se nos conviertan en realidad, y luego cuando sucede parece que ya no tienen el mismo valor. A veces es más placentero el momento previo que esperar a su realización, que el sueño mismo. Me ha encantado cómo lo has narrado, como si un cuento se tratara, un maravilloso cuento de fantasía.
    Me ha gustado mucho.
    Te mando un abrazo muy fuerte.

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      mireugen respondido:
      9 octubre, 2017 en 10:11 am

      Muchas gracias, Ziortza. Es cierto, a veces parece que es más reconfortante soñar que enfrentar la realidad. Pero allí se pierde eso justamente, la realidad. Será cuestión de ver…
      Un abrazo grande para vos.

      Me gusta

    María escribió:
    9 octubre, 2017 en 10:02 am

    Ohhh que final más desgarrador. Me ha encantado la historia, es preciosa, llena de ternura. Pero ese final, que pena. Ahora nos toca soñar.
    Un besillo.

    Le gusta a 1 persona

      mireugen respondido:
      9 octubre, 2017 en 10:12 am

      Hola, María. Pido disculpas por el final. Pero a veces pasa… Un beso

      Me gusta

    davidrubios escribió:
    10 octubre, 2017 en 9:15 pm

    Los sueños son motivadores, pero mejor si pueden llegar a ser reales, entonces hablamos de ilusión. Para los imposibles, para la Fantasía, su lugar son las letras. Como este estupendo relato que cabalga entre el cuento con moraleja y la fantasía onírica. Un texto sin duda mágico. Con un final muy humano, como es olvidar los sueños cuando se cumplen, como si sueño con esa mujer, pero cuando es mi esposa y han pasado cincuenta años, sueño con aquellos años en los que soñaba con una mujer.
    La vida…
    Un abrazo!!!

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      mireugen respondido:
      10 octubre, 2017 en 11:58 pm

      Gracias, David por tus palabras.
      Como tú dices navegué por momentos aguas oníricas. Y qué son los sueños sino verdades con otros ropajes. La moraleja queda por cuenta de la interpretación de cada uno. Es como las experiencias contadas a otros, no a todos les cabe y no siempre las cosas resultan igual a todo el mundo. Son solo eso, historias.
      En cuanto a Memory, ella era una soñadora, por eso nunca iba a dejar de soñar. A veces nos pasa, a veces lo necesitamos. Lo más difícil de todo es lograr como decía una canción “ni poco ni demasiado… todo es cuestión de medida”.
      Un abrazo!

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