La lista

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Me hice una lista de temas sobre los cuales escribir. La hice concienzudamente. Revisando punto por punto para no dejar afuera  nada importante. Hace cinco minutos que la terminé. Hace cuatro que me puse a pensar en el primer tema. Le anduve dando vueltas como un perro y no logré aproximarme al asunto. Me acerqué con desconfianza. Como si fuera a exigirme un esfuerzo sobrehumano decir algo de eso. Hace tres minutos que empecé un tirabuzón en un papel que encontré sobre el mueble del comedor. Está saliendo lindo, pensé. Es como un bucle. Como ese bucle de aquel muchacho que venía por la calle del pueblo con su primer caballo. Él se había preparado toda su corta vida para tener ese caballo. Para apearlo de gala y conducirlo a la fiesta de los sábados. Las chicas lo iban a ver pasar al igual que él las había visto a ellas desde la herrería de su padre. Y allí estaba él, galopando con sus bucles negros y sonriendo a la vida cuando de pronto un hecho de esos que no le quitarían el sueño a nadie le cambió la vida, sorpresivamente. Una sábana se voló de su soga, el viento la condujo hasta la calle y cubrió a nuestro jinete que ahora parecía un espectro. Todos los concurrentes al baile salieron huyendo, la fiesta se suspendió en medio de las murmuraciones que decían que era un mal presagio. Claro que se supo enseguida que solo era él, Tomás, quien venía con una sábana. Pero no se puede ir en contra de las supersticiones y la memoria del pueblo todavía tenía fresca  la noche aquella en que un jinete sin cabeza había asolado el poblado, dejando tras de sí una larga estela de muerte. Y a esa altura me di cuenta de que la historia se había salido de la lista. Hace menos de un segundo tiré la lista vertical, porque parece que mi mano sigue haciendo bucles y mi mente trabaja en espiral. Como la espiral que hizo la sábana al ser despedida por Tomás. Como la vuelta en el aire que dieron jinete y caballo arrasando todo a su paso. Como la espiral de gente que perdió la vida en ese acto debido todo a una sábana mal colgada en la soga… o debido a la sábana de alguien con ciertos poderes que, sin embargo, no alcanzaron para conquistar al muchacho. Porque como decía alguien “hay amores que matan” y no quieren para otro lo que no puede ser para uno, ni siquiera por seguir viendo esos hermosos bucles.

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9 comentarios sobre “La lista

    María escribió:
    24 junio, 2017 en 7:40 pm

    A veces la inspiración nos lleva a caminos que no nos esperábamos. Ella va a su ritmo formando bucles ajenos a nuestro conocimiento.
    Me ha encantado.
    Un besillo.

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      mireugen respondido:
      24 junio, 2017 en 7:44 pm

      Gracias, María. Es así, la inspiración tiene sus tiempos, sus momentos, es como un gato que viene cuando quiere. Un beso

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    Ziortza Moya escribió:
    25 junio, 2017 en 8:18 am

    Muy bueno Mirla. A veces queremos esquematizar tanto nuestra vida…, hay que dejar que todo fluya cuando sea el momento oportuno, en este caso un simple bucle desencadena una historia. A veces las historias salen “no pensando” es curioso.
    Me ha gustado mucho Mirna.
    Un fuerte abrazo.

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      mireugen respondido:
      25 junio, 2017 en 11:56 am

      Gracias, Ziortza. Las ideas nos pescan desprevenidos la mayor parte de las veces. Me alegra que te haya gustado.
      Un abrazo

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    Tirma Tiatula escribió:
    27 junio, 2017 en 8:10 am

    Has demostrado, Mirna, que no es necesario en un relato el clásico trío de “inicio-nudo-desenlace”, y con este soliloquio has conformado un bucle. Cuentas sobre acontecimientos externos (la imagen tan potente del caballo de rizos negros y del jinete tapado por la sábana…la gente que murmura y temen), esta imagen solapada en la lista de propósitos a escribir, todo se mezcla con naturalidad girando en torno al bucle…

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    Tirma Tiatula escribió:
    27 junio, 2017 en 8:11 am

    Has demostrado, Mirna, que no es necesario en un relato el clásico trío de “inicio-nudo-desenlace”, y con este soliloquio has conformado un bucle. Cuentas sobre acontecimientos externos (la imagen tan potente del caballo de rizos negros y del jinete tapado por la sábana…la gente que murmura y temen), esta imagen solapada en la lista de propósitos a escribir, todo se mezcla con naturalidad girando en torno al bucle.

    Le gusta a 1 persona

      mireugen respondido:
      27 junio, 2017 en 10:14 am

      Gracias, Tirma. El bucle fue algo inconsciente, se fue dando solo, Traté de usar la técnica de fluir psíquico para escribir este relato.
      Un abrazo

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    davidrubios escribió:
    28 junio, 2017 en 12:42 am

    ¡Hay que ver lo que resulta cuando dejamos llevar la imaginación! Un relato trepidante que apostaría que fue escrito de corrido, dejándote llevar. Un excelente ejercicio de destreza narrativa. Un abrazo!

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      mireugen respondido:
      28 junio, 2017 en 1:04 am

      Sí, David. Es cierto, salió lo que salió. Y así lo dejé. Un abrazo

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