Por una paloma

Posted on Actualizado enn

Y la primavera se convirtió en algo que sucedía en un adentro de chocolate compartido.

Nos cruzamos en una plaza. Él corría como un loco detrás de una paloma que le había ensuciado el traje. Yo trepaba a un árbol tratando de alcanzar una hoja para usar de señalador. Casi nos caemos uno encima del otro cuando yo bajaba de espaldas del árbol. Y con miles de disculpas llegamos a vernos a los ojos y no pudimos aguantar la risa.

Ese fue el comienzo. Luego vino su gesto de alcanzarme la deseada hoja. Y yo no pude evitar sacar un pañuelito de papel para limpiar su saco. La paloma miraba consternada. Parece que le había gustado el juego de persecución. Me preguntó qué leía y le dije que poemas. Me pidió que le leyera el que quería señalar y con un poco de timidez atendí su pedido. Le leí un poema de Neruda que me hizo sonrojar:

“PequeñaResultado de imagen para paloma
rosa,
rosa pequeña,
a veces,
diminuta y desnuda,
parece
que en una mano mía
cabes,
que así voy a cerrarte
y a llevarte a mi boca,
pero de pronto
mis pies tocan tus pies y mi boca tus labios,
has crecido,
…”

y noté que él me miraba como si fuera la paloma la que hubiera terminado de leer. Pensé que me estaba gustando su mirada persistente y confundida. Hizo un ademán de alargar la mano para tomar la mía, pero luego reaccionó y me preguntó la hora. Busqué mi celular y casi le miento. Pero luego pensé que, vestido así, tendría un compromiso importante. Me dijo que era muy tarde y pronunció esas palabras con especial énfasis. Luego se acomodó el saco, me preguntó si estaba bien y se despidió.

Al salir a la carrera se le cayó una cajita roja revestida en terciopelo. Fui tras él. No conocía su nombre. Le grité: “esperá” y se volvió. Me mostró una gran sonrisa, pero al ver los anillos se llevó la mano derecha a la frente en gesto de reproche. Volvió a tomar el objeto y salió corriendo nuevamente.

A veces recuerdo ese momento en la plaza. Me pregunto qué habrá pasado con ese novio que casi pierde los anillos por una paloma, mientras mi hoja sigue marcando el poema…

Anuncios

4 comentarios sobre “Por una paloma

    Ariel escribió:
    2 octubre, 2016 en 7:03 pm

    Este hermoso relato me hace pensar. Hay circunstancias de la vida que se nos presentan equivocadas, uno no sabe por qué, el Destino tal vez sí, si es que uno cree que existe. Quiero decir erradas en la ocasión en la que debieron darse, desfasadas en el tiempo. Me pregunto quién es el que maneja esas casualidades ¿Dios existe y fue su voluntad? El Tiempo también en su discurrir podría ser, hay tantas cosas que no conocemos. Pero al fin y al cabo de eso se trata la vida, de no saber, de no conocer las respuestas, sino sería muy aburrida. ¿Por qué ese alguien no estuvo en el momento y lugar preciso? ¿Qué fue lo que faltó o sobró en aquel momento?, el libro, la hoja, la paloma, los anillos. Este texto encantador, además, lo has escrito con un estilo reconocible también en tus poemas, el sello indudable de que lo ha hecho la misma mano. Felicitaciones. Te mando un afectuoso saludo.
    Ariel

    Le gusta a 1 persona

      mireugen respondido:
      2 octubre, 2016 en 11:04 pm

      Sí, Ariel, hay cosas que se dan en momentos en que no son “oportunas” o tal vez sí lo son, tanto para refrescar una situación de fondo como para hacer que reafirmemos un sentimiento. Ya sea que creamos o no en Dios, la vida nos pone estas jugarretas que por lo menos le ponen sal a los días tranquilos.
      Agradezco mucho tus palabras. Y te mando un abrazo.
      Mirna

      Me gusta

    Conxita Casamitjana escribió:
    8 octubre, 2016 en 6:29 pm

    Muy bonito aunque me he quedado con esa sensación un poco triste de que a veces el destino se empeña en equivocarse en tiempo y espacio y algo que podría ser hermoso no acaba de cuajar porque no es el momento, de uno de ellos o de los dos y aunque se cruzan se dejan pasar…¿Habrán perdido? ¿Habrán ganado? ¿Se encontrarán? Veo que tu micro ha despertado a la romántica que llevo dentro.
    Un saludo

    Me gusta

      mireugen respondido:
      8 octubre, 2016 en 10:06 pm

      Claro, es una sensación extraña, no se puede saber si fue para mejor o para peor. Pero debemos valorar que haya pasado y que haya dejado su impronta. Saludos amiga romántica.
      Un abrazo

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s