¿A quién le amarga un dulce?

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Hay dulces y dulces. Este era un dulce de leche condensada con extra azúcar y almíbar y miel y caramelo y merengue…

Venía pensándolo desde hacía varios días. Al principio fue una deliciosa sensación. Pero con el correr de los días se iba haciendo cada vez más empalagoso y pegajoso.

Fue así que comenzó a rociarlo con un poco de aceite y vinagre, para que por lo menos fuera un poco agridulce. Pero el azúcar afloraba sin control y le revolvía la panza.

Un día decidió ponerlo a fuego lento, todo lo que consiguió fue un caramelo duro, difícil de digerir, hasta casi pierde un diente en el intento.

Más tarde intentó ponerlo a destilar, lo roció de alcohol y lo dejó macerando unos días. Al cabo consiguió algo peor que un licor de alta graduación que la dio vuelta y la dejó mareada, con dolor de cabeza y con náuseas.

Pero no se iba a dar por vencida. Se decía que era muy difícil encontrar a alguien dulce por esos días, que lo tenía que rescatar. Pensó una nueva estrategia. Finalmente optó por congelarlo junto con hojas de menta para hacer trocitos de caramelo refrescante. Pero el frío fue tal que comenzó a dolerle la garganta.

Un día que andaba con la mente saltarina, de esos que los pensamientos vuelan y se posan en varios lugares, descubrió que el azúcar se lleva bien con la manteca y el chocolate y quiso hacer una mezcla. Pero la idea no resultó como esperaba, porque ahora se las veía negras para sacarse el pegoteo de encima.

Se dio por vencida un día domingo. Casualmente era día de los enamorados. Ese día se levantó con el espíritu alborotado y generoso. Lo tomó de la mano y lo condujo al puente de los enamorados. Allí, sin anestesia, le dijo que ya no podían seguir así. O se hacía menos pegajoso o ella se iba.

Ese día vio cómo una torta podía hornearse sin cocción. La sensación fue horrible. Ahora anda escapando, viviendo de prestado en casas de amigas, huyendo de esa dulzura extrema y ficticia, como si fuera diabética. Soñando con un chicle bajas calorías…

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3 comentarios sobre “¿A quién le amarga un dulce?

    María escribió:
    25 julio, 2016 en 8:06 am

    Todos los extremos son malos, y demasiado dulce empalaga.
    Un besillo.

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      mireugen respondido:
      25 julio, 2016 en 10:00 am

      Tal cual, a veces nos llevamos una sorpresa y en lugar de un amor caemos en una trampa. Besos

      Me gusta

    Mamen Piriz García escribió:
    25 julio, 2016 en 11:09 am

    Un caramelo demasiado empalagoso. Un abrazo .

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