Vampiro

Posted on Actualizado enn

Me convertí en adicta a la sangre,

Tú, sangre,

tu influjo reflujo fluido.

Rezo a la luna a cada instante.

Te busco en cada gota de la lluvia ardiente,

en cada ronquido de grillo seco.

Y te encuentro en la raíz del ciruelo.

Y traigo, te traigo

las notas dolientes de la mañana como ofrenda,

para que sientas que fui tuya

aún en la larga agonía del sol,

consumiéndote y consumiéndome.

Me convertí en adicta a la sangre.

Tú, sangre,

caricia, remanso, sosiego.

Rezo a la luna cada instante.

Te cuento en cada gota de rocío ardiente,

en cada luz de luciérnaga herida.

Y te encuentro en el pimpollo de una rosa nueva.

Y traigo, te traigo

la mirada latiente de la noche como ofrenda,

para que sientas que fui tuya

aún en la ardiente agonía del sol.

Consumiéndote y consumiéndome.

 

Meg

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s